Skip to content Skip to footer
Investigación realizada por Claudia Escobar Reyes y Alejandro Soto Rodríguez, integrantes de la Fundación Chilena del Perfume, Andes Aromas


El aprecio por los aromas y fragancias en nuestro país ha sido permanente a lo largo de su historia. Indistintamente para sus fines y usos, el “oler bien” se ha manifestado por medio de los sahumerios, el uso de las aguas aromatizadas, la disposición de las cerámicas perfumadas y el empuje de una creciente industria nacional de la perfumería por medio del trabajo de las boticas y laboratorios. La creatividad de los emprendedores de este rubro y el patrimonio olfativo aportado por nuestra geografía y sus productos hacen de Chile una tierra prominente para el desarrollo de una cultura olfativa. 

Los tiempos prehispánicos

Existen diversos antecedentes históricos que demuestran el uso de sahumerios por parte de la gran mayoría de los pueblos originarios que habitaban este territorio: atacameños, diaguitas, mapuche, rapa nui, entre otros, utilizaban la quema de hierbas en sus plegarias para conectarse con sus deidades para fines curativos. Sin duda, la geografía y sus recursos naturales proporcionaba los distintos elementos a utilizar en estas acciones y podemos encontrar, entre otras plantas aromáticas como el boldo, canelo, culantrillo, maqui y laurel.

Cabe recordar que la  forma primitiva de aromatizar mediante la quema de elementos como hierbas y maderas se conoce en latín como “per fumum”, que significa “a través del humo”, cuya práctica fue extendida en prácticamente todos los pueblos de la Tierra. Posteriormente, este concepto se transformó etimológicamente en lo que conocemos hoy como “perfume”.

Fuente: De F. Lehmert – Atlas de la historia fisica y politica de Chile por Claudio gay en Memoria Chilena, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=5808245

Conquista y colonia española

La llegada de los europeos a nuestras tierras trajo como consecuencia la incorporación de nuevas cosmovisiones y consecuentemente nuevas formas de relacionarse con la aromatización propia y de los ambientes, los cuales se fueron condensando con las costumbres de las comunidades originarias y las materias primas que se encontraban en nuestro territorio. Durante la época colonial, era conocido en ciertos sectores de la sociedad de aquel entonces el uso de las aguas aromatizadas en base a distintas hierbas. De producción muy artesanal, existen diversos antecedentes de que algunas comunidades religiosas elaboran aceites e inciensos para sus ceremonias religiosas. El “aguatero” además de transportar agua a las personas en algunos casos llevaba consigo aguas aromatizadas en base a hierbas. Todo lo anterior, se desarrollaba en medio de difíciles condiciones sanitarias, en donde la falta de alcantarillado y el aseo público, atenta contra la salud de las personas y cubrir con ciertas fragancias daba la sensación de protección. Por su parte, los jabones de sebo aromatizados con hierbas aromáticas como el romero y laurel para fines higiénicos y el uso de las cerámicas perfumadas de las Monjas Clarisas como aromatizante de ambientes, eran considerados objetos de lujo de la época.  

Cerámicas Perfumadas

A partir del siglo XVII y parte del siglo XIX, las cerámicas perfumadas fueron  confeccionadas por la congregación de las monjas Clarisas, en los distintos conventos de la orden. “Es aquí donde  las monjas reclusas, educadas en estos oficios por sus propias superiores, consagraron a este arte su más devota dedicación. Más allá de constituirse como preciosas miniaturas de bellos colores decoradas con flores y pájaros, esta cerámica se caracteriza por el particular perfume que tiene la loza. Normalmente estas miniaturas aromatizadas eran regaladas a parientes y a los benefactores del convento, pero también las obtuvieron familias ajenas a las obras filantrópicas gracias a la gran valía que obtuvieron sus piezas durante el período colonial” (Memoria Chilena, 2024).  Cabe señalar que las colecciones de estos objetos en diversos tamaños se encuentran  disponibles en algunos museos de nuestro país.

Mate elaborado por las Monjas Clarisas. Fuente: Texto “De manos de Monjas a manos de Loceras, Reviviendo el pasado de la Loza Policromada” Proyecto financiado por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes, Fondart Regional, Convocatoria 2015.

 

Inicios de la República

Lograda la independencia y en medio de un contexto de conflictos por el difícil inicio de la de la nueva República, algunas fuentes bibliográficas consultadas señalan la existencia de pequeñas fábricas de “jabones y perfumes” en nuestro país,  localizados principalmente en el centro de Santiago y en Valparaíso, siendo este último el principal puerto del Pacífico sur en ese tiempo.

En el libro “Industria y Manufacturas Nacionales, Primera Serie, Industrias Santiaguinas”  escrito en 1896 por Mariano Martínez, se señala que “Las principales materias primas para la industria de jabón, perfumes y velas, son importadas. Chile contribuye con algunas cosas muy insignificantes, como son el cordel, el palqui, la sal y las maderas que se usan para los cajones”. Por el contrario, la importación de materias primas se daba principalmente desde Europa, algunos países de la región y  la lejana Australia.

Martínez señala en su texto que presumiblemente, los primeros antecedentes de un “perfume chileno” lo podemos encontrar en el año 1832, en donde se menciona el caso de “Colonias Cauquelín”, que  fue creada por Augusto Puyó en su taller que se encontraba en la calle de las Delicias, hoy Alameda Bernardo O´higgins, a la altura del número 29. Esta empresa, denominada “Industrias Santiaguinas A. Cauquelin, Deutch & Cía” se mantuvo vigente a lo largo del siglo XIX y presumiblemente hasta mediados de la década del 20 del siglo XX.  En sus comienzos, dicha empresa fabricó jabón, velas de sebo y de estearina (graso libre para dar consistencia a los jabones), cuyos productos eran muy usados en esa época. 

Como testigo de la existencia de este producto, podemos encontrar publicidad en la revista Zig-Zag de comienzos del siglo XX, en donde figura una mujer modelo de la época (desconocida) sosteniendo una botella de Colonias Cauquelín y aparece el lugar de venta, localizado en la dirección de Ahumada 272, Santiago Centro, presumiblemente en donde también se encontraría el laboratorio de fabricación. Fuente: Memoria Chilena.

Por otro lado, en el mismo texto,  se señalan a las empresas Gockel & Cía. fundada en 1868, Sucesión Pablo Clavel, dueño de los Jabones franciscanos,  y Jabonería y Veleria San Pedro, quien se encontraba en  la calle de las Delicias, número 264-B y que fuera fundada, esta última  en 1885.

A finales del siglo XIX y comienzos del XX, podemos encontrar algunas boticas o almacenes que comenzaron a producir perfumes a mayor escala debido a la incorporación de métodos más industrializados en su fabricación. 

El tipo de perfumería que se producía era principalmente la denominada “Agua de Colonia”, en atención a la disponibilidad de materias primas y mano de obra que trajo en muchos casos su técnica de trabajo de otros países. 

En el marco histórico de esta época, lo señala el texto “The Story of Perfume” de Elisabeth de Feydeau, que la famosa casa Roger & Gallet fue establecida en París, Francia, en el año 1862, por los primos y cuñados Armand Roger y Charles Gallet, quienes a su vez compraron el negocio a  Leonce Collas. Este último, francés y empresario de sombreros, a su vez, habría comprado en 1840 el negocio original a uno de los herederos de Jean Marie Fariña, famoso creador del “Agua de Colonia”.  Collas, señala de Feydeau, emigró a Chile una vez realizada la venta y se habría convertido en representante de perfumes franceses para Latinoamérica.

Cabe señalar que por nuestra lejanía geográfica, la importación de productos desde otras latitudes era muy cara, por lo que se debía buscar sustitutos o definitivamente crear nuevos productos en la perfumería para el mercado y gustos nacionales.

Fragancias patrimoniales

Nuestro país posee un patrimonio olfativo único. Debido a sus características de territorio lejano, los hábiles emprendedores, boticarios y/o químicos debieron utilizar todo su ingenio para crear fragancias para un pueblo que valoraba “oler bien” y con hábitos de higiene asentados. A continuación, podemos presentar algunos ejemplares de casas perfumeras chilenas, las cuales algunas de ellas existen hasta hoy, siendo nuestro país poseedor de un patrimonio olfativo reflejado en estos productos como únicos:

  • Ideal Quimera.   Esta casa de fragancias fue creada por Laboratorios Chile en 1896 y es probablemente el agua de colonia más antigua existente en el mercado chileno. Su etiquetado es el reflejo de su historia y en donde es posible ver los premios y medallas obtenidas en distintas competencias y exposiciones internacionales. Esto último era muy valorado por las empresas y usuarios durante la primera mitad del siglo XX, en donde podemos identificar una medalla obtenida en la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929, cuyo evento representó un despliegue sin precedentes sobre la imagen de Chile y sus productos hasta esa fecha.
Fuente: Cortés, C. (2019). Colección vítrea del Museo de Antofagasta: una historia traslúcida. Bajo la Lupa, Subdirección de Investigación, Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Pp.20.

 

Actualmente, Ideal Quimera se encuentra a la venta en distintos puntos, destacándose el abandono de su tradicional envase de vidrio que la empresa abandonó a mediados de los años 70 por uno plástico de 420 ml. Los aromas que desprende pueden denominarse florales y herbáceos y de uso unisex.



  • Agua de Colonia Barzelatto.   En el año del Centenario de la República (1910), los hermanos Juan y Humberto Barzelatto Quarantotto, inmigrantes italianos radicados en Chile, fundan Colonias Barzelatto. Formulado como un Agua de Colonia tradicional, sus notas son fundamentalmente cítricas (limón, lima y naranja) mezclado con notas herbales y base maderosa.  De acuerdo con sus redes sociales, la Colonia Barzelatto “cuenta con la propiedad de tener una concentración de alcohol de 80 grados, cualidad necesaria para esterilizar manos, cara y cuerpo”. Cabe señalar que esta  es una de las casas de fragancias más antiguas y vigentes en Chile. Barzelatto, según sus creadores, es un “artículo imprescindible en innumerables hogares de todo nuestro país, y de alguna forma un sello sutil de nuestra idiosincrasia”.  La fórmula de su famosa Reserveé, cuya etiqueta figura en su botella, es “hecha con aguas importadas de Francia y Suiza, con los más puros ingredientes que regala la naturaleza, han permanecido inalterable e inconfundible a más de un siglo de su creación”. Viene en formatos de frascos de ¼ y ½ litro. Al igual que muchas de sus pares de la “Belle Epoque” capitalina, su local original de venta se encontraba en la fastuosa calle Estado N° 157, Santiago de Chile. Además de su versión clásica, es posible encontrar su versión de “Colonia Añeja” vagamente disponible en el comercio actual de perfumes. Hoy en día se encuentra a la venta a través de algunas cadenas de supermercados y farmacias. 
Fuente : Fanpage de Barzelatto, disponible en https://www.facebook.com/photo/?fbid=490950853030097&set=a.490950823030100&locale=en_GB

Publicidad de “Leche de Belleza de Perfumería Barzelatto” Estado 157. Fuente: Memoria Chilena.

 

  • Flor de Espino.   En 1930 aparece el Agua de Colonia “Flor de Espino”, creado por Botica Goyeneche Vidon y Cía, también dueño de la conocida “Botica Francia”, coincidiendo con la “Belle Epoque” santiaguina localizada en la fastuosa calle Estado que albergaba grandes tiendas como Gath y Chaves, Casa Francesa, Perfumería Barzelatto, entre otras  boutiques y boticas de la época. Su publicidad fue desplegada en medios escritos tales como la revistas Zig-Zag, Margarita y Ecran, entre otras revistas dirigidas principalmente al público femenino de la época. Cabe señalar que diversos diseños de afiches denotan una política creativa de imágenes, de los cuales existe un gran registro en los medios de la época. 
Fuente: Revista Zig Zag.

 

Su aroma, de acuerdo a diversas fuentes, contenía notas herbáceas y frescas. A pesar de su gran despliegue publicitario, lamentablemente es muy difícil encontrar algún ejemplar disponible para apreciar su valor aromático y artístico.  No obstante lo anterior, de acuerdo a la pagina web del Museo de Antofagasta, Chile, es posible encontrar uno en exhibición: https://www.museodeantofagasta.gob.cl/galeria/higiene-y-estetica

Fuente: Revista Zig Zag.
Fuente: Revista Zig Zag.
  • Gozo y Flaño.   En 1919 en Valparaíso, una familia de migrantes españoles abrió «Casa Flaño«, considerada la primera tienda de moda de hombres en Chile. Pero no fue hasta que en el año 1953 que se lanzó la fragancia con el mismo nombre  y que se vendía como un refinado complemento para las elegantes y costosas prendas de la tienda. Flaño Club Lotion for Men es un Eau de Cologne que basado su página web (www.gozo.cl) es una armoniosa mezcla de esencias naturales cítricas, lavanda y musgo de encina que, unidas a las notas cálidas de maderas preciosas como sándalo y el vetiver, dan vida al inconfundible aroma que la ha caracterizado a lo largo del tiempo. Desde su creación, hace más de medio siglo, esta clásica fragancia mantiene su fórmula original. La fragancia Flaño se vendía en forma exclusiva en estas tiendas y fue muy popular en los hogares chilenos en los entre los años sesenta y ochenta, donde competía codo a codo con otros productos internacionales tales como el Aqua Velva y Lancaster (fragancias producidas en Chile pero bajo licencia internacional), entre otros, gozando de una buena reputación entre el público de la época. Sus medios de publicidad aparecieron por avisos en radios, revistas y periódicos. Hasta el día de hoy, la colonia Flaño tiene la virtud de ser una de las primeras fragancias de lujo del mercado chileno y el paso, considerado por muchos desde de la adolescencia a la adultez. Esta fragancia se enfoca correctamente como una loción o agua de colonia de uso principalmente diario y atemporal que tiene un buen desplante en el aspecto cotidiano, con trazas herbales serias y algo reposadas en presencia. En la actualidad, bajo la guía de Gozo y Flaño, la tradicional casa perfumista de Chile, se mantiene en el mercado nacional con productos que van desde las aguas de colonia, lociones, jabones, productos de afeitado, entre otros, validando su tradicional prestigio y patrimonio olfativo entre las familias chilenas.

Fuente: www.gozo.cl
  • Perfumerías Monix.   Fue fundada en 1938 por la familia Silva Urzúa, quienes se iniciaron vendiendo distintos artículos dirigidos principalmente al público masculino, tales como camisas, corbatas, sombreros, carteras o pulseras. Posteriormente, en 1954,  su fundador, Miguel Silva Urzúa, inició la venta de perfumes, provocando un éxito económico que la compañía decidió extender por medio de la creación de diversos aromas.  A lo largo de su historia y antes de su cierre temporal en 2023, la empresa llegó a tener 13 tiendas. Emblemática es su Colonia 124 de Monix, que de acuerdo con su antiguo sitio web, señalaba que estaba compuesto de notas aromáticas como el limón, bergamota, menta, flores blancas, sándalo y almizcle (Musk).  Coincidente con el número de la calle en donde se encontraba la tienda (Matías Cousiño 124, Santiago Centro), en su concepción, tuvo como inspiración la creación de la mítica Agua de Colonia Nº4711 original (“Eau de Cologne” que se lanzó en 1792 siendo la Nariz detrás de esta fragrancia, Wilhelm Muelhens y cuya sede original se encuentra en calle Glockengasee 4711, ciudad de Colonia, Alemania), siendo un estilo de agua de colonia alimonada. El envase corresponde a una botella cilíndrica de plástico para las fragancias en formato de colonia, con válvula de spray para el tamaño de 220 ml. y de boca abierta tipo splash para el frasco de 410 ml. Posee una etiqueta con una distribución de colores en negro con blanco y rojo más el número «124» que se ha mantenido durante toda su vigencia. Actualmente la tienda ha sido traslada en la misma calle Matías Cousiño, casi esquina Agustinas y posee un nuevo diseño en sus instalaciones, así como ha incorporado en sus productos, leyendas alusivas a su tradición: “Fragancias con historia, 1938, colección vintage”.
Fuente: https://queolortiene.blogspot.com/2014/12/colonia-124-by-monix.html

Fuente: Colección particular.

 

Perfumería al alcance de todos

Con el avance de los años, durante el siglo XX, la perfumería nacional se diversifica en sus productos ampliando sus ofertas y apuntando más a un público juvenil, masculino e infantil, sin descuidar al público femenino, principal nicho de este mercado. Casos emblemáticos de la anterior aseveración lo encontramos con los productos de Coral, Gellati, Colonia inglesa 451, Nathalie, colonias de Simmonds y Ammen, entre tantos otros.

Asimismo, entre la memoria olfativa nacional,  podemos encontrar ejemplos de perfumes con licencia internacional de producción en nuestro país, como por ejemplo las colonias de Atkinsons, en los años 50s, Avon, de gran aceptación y masificación entre los consumidores, entre otras empresas del mundo de los perfumes.

Por otro lado, gran fama ha tenido las creaciones de Zachary Perfumes, al acercar los aromas internacionales al público local desde hace más de 40 años, lo que ha convertido a esa empresa en un referente clásico de “democratización” de los aromas.

Zachary Díaz es un connotado empresario chileno cuyos comienzos se remontan a la década de los 80s, cuando el mercado local comenzaba a abrirse a las corrientes extranjeras en los diversos gustos por la perfumería. 

Con gran visión, Zachary comenzó a ofrecer fragancias e interpretaciones a precios accesibles  a un público ávido de consumo por lo nuevo, lo cual le trajo un gran éxito. Lo anterior, derivó en la aparición de una serie de tiendas a lo largo del país y un sinnúmero de creaciones olfativas.  Posteriormente y con la evolución de los gustos aromáticos de los chilenos, sus líneas de producción comenzaron a ofrecer  preparaciones únicas y con una diversidad de opciones de aromas para el uso personal y de espacios.

Su trayectoria le ha permitido apoyar otras propuestas aromáticas ofreciendo espacios regulados para la creación y producción de aromas, permitiendo así al consumidor chileno acercarse a los productos de perfumería de gran calidad.  Conocidas son sus fragancias actualmente existentes en el mercado tales como el “Eau de Parfum Napoleon” inspirado en las fragancias del famoso general francés y el “Perfume de Chile”.


Perfumería Chilena en la actualidad 

En la actualidad, existe una gran oferta de aromas de fabricación nacional o bajo licencia local, lo que ha convertido el mercado chileno en uno muy dinámico y atractivo para las empresas del rubro en ofrecer sus productos. Prueba de lo anterior, podemos señalar que de acuerdo a diversas estadísticas, somos un país consumidor de perfumería en todos sus formatos y nos encontramos entre los países que mayor consumo per cápita ostenta en la región después de Brasil y Argentina.

En cuanto a las empresas que actualmente existen podemos mencionar a aquellas productoras de fragancias tales como Cosmética Davis y Petrizzio, Etienne, Simmonds, entre otros. 

Asimismo, se observa la aparición de perfumes con el nombre de famosos, en igual forma como ocurre con casos internacionales. Casos de lo anterior, podemos encontrar en los siguientes enlaces:

  • Etienne (https://etienne.cl/collections/fragancias-100-ml)
  • Cosmetica Davis (https://cosmeticadavis.cl/collections/fragancias) tienen son dueños de  las fragancias de Eminence y Millionaire
  • Petrizzio y todas sus variedades (https://petrizzio.cl/) 
  • Cecilia Bolocco (https://knasta.cl/results?q=perfume%20cecilia%20bolocco)
  • Benjamin Vicuña (https://petrizzio.cl/collections/benjamin-vicuna) 
  • Agua de Colonia Bellekiss (https://www.jumbo.cl/colonia-bellekiss-splash-1-l/p)
  • Licantropo (https://licantropo.cl/)

Algunas empresas han apostado en sus productos por la utilización de ingredientes de origen más natural, cruelty free o sustentables con el medio ambiente. En este segmento, podemos encontrar casos como Be Feelosophy, Numun y Apícola El Alba, entre otros.

Perfumería de Autor o Nicho

En concordancia con las tendencias globales, nuestro país no ha estado exento de la ola creadora de la perfumería de autor o nicho en los últimos años. 

El rescate de elementos de la naturaleza, ingredientes novedosos, conceptos nuevos e interesantes y publicidad innovadora han hecho que este segmento se popularice y se manifieste en la aparición de diversos creadores y admiradores de esta noble tarea aromática. 

Casos de lo anterior podemos encontrar en los siguientes ejemplos:

  • Casaniche (https://casaniche.cl/)
  • Pastor Fragrances (https://www.pastorfragrances.cl/) 
  • Casa Rastello (https://casarastello.cl/) 
  • Numum (https://www.pinterest.cl/nmnfragancias/nuestros-perfumes-para-cuerpo/)
  • Bruma (https://www.brumanativa.cl/collections/perfumes-solidos)
  • Cristian Barrera (https://www.instagram.com/perfumes_cristianbarrera/)
  • Sinergia Parfums (https://www.sinergiaparfums.cl/)
  • Orisens (https://www.orisens.cl/)

Perfumería Botánica o Natural 

En alineación con el creciente reconocimiento y apreciación de nuestro valor botánico de nuestra flora nacional, a lo largo de los años han surgido diversas iniciativas que tienen como valor la puesta en escena de estos recursos valiosos de origen natural y énfasis en sus propuestas de perfumería basada en elementos fundamentalmente de origen natural y que buscan resaltar las propiedades de la flora de origen de los aromas así como su territorialidad.

Ejemplo de lo anterior podemos encontrar en las propuestas de Paloma Espinoza de Perfumería Botánica y Joel Martínez de 432, entre otros connotados creadores nacionales.

“Me interesan mucho las personas y el impacto que tienen los aromas en nosotros y en nuestra memoria olfativa (…) Cada uno tiene su propio registro absolutamente único con su historia y con su biografía aromática”. Paloma Espinoza en El País, extraído del reportaje “La perfumista que recorre Chile en busca de aromas naturales” (19-09-2024), disponible en https://elpais.com/chile/2024-09-19/la-perfumista-que-recorre-chile-en-busca-de-aromas-naturales.html
En su Manifiesto de 432, Joel Martínez señala que “Unimos nuestra pasión por el misterio del mundo vegetal, la destilación y los aromas. Sumamos el respeto por nuestros productores locales, curanderos y artesanos, mestizando la tradición herbolaria, las plantas nativas de Chile y exquisitas materias primas de lejanos rincones del mundo”. Extraído de su web  https://www.432.cl/


Más información

A continuación, presentamos un recorrido histórico de algunas de las casas/productos de aromas y fragancias que son parte de nuestra memoria olfativa:  

  • Colonias Cauquelin (https://museopublicidad.udp.cl/piezas/colonias-cauquelin/)
  • Lilac, Agua de Colonia (https://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-printer-70759.html)
  • Eau de Cologne Condal (http://www.memoriac(hilena.gob.cl/602/w3-article-73695.html)
  • Colonia Flor de Espino (http://www.disenonacional.cl/flor-de-espino-2/)  Gran producto con mucha propaganda de época (primera mitad del siglo XX) (https://retro-publicidad.blogspot.com/2014/05/revista-margarita-colonia-flor-de-espino.html)
  • Junol (http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-73729.html)
  • Monix (http://www.monix.cl/)
  • Ideal Quimera Colonia Classic (https://www.museodeantofagasta.gob.cl/galeria/higiene-y-estetica)
  • Flaño de Gozo y Flaño (https://www.gozo.cl/) 
  • Colonia Barzelatto (https://www.facebook.com/p/Agua-De-Colonia-Barzelatto-100063455590091/?locale=es_LA)
  • Zachary Perfumes (https://www.zacharyperfumes.cl/)
  • Gelatti (https://www.gelatti.cl/colonias—perfumes)
  • Jean Les Pins (https://petrizzio.cl/collections/jean-les-pins?)
  • Coral y todas sus variedades (https://www.fragrantica.es/disenador/Coral.html) Nathalie (https://www.fragrantica.es/disenador/Natalie.html)

     

Sitio en construcción
Si tienes dudas o sugerencias, favor escribirnos al correo de Fundación Chilena del perfume, Andes Aromas:fundacionperfumechile@gmail.com